REMO INFINITUM



Cualquier periodista, comunicador social o amante de distintas expresiones artísticas que más allá de su trabajo, quiera emprender su proyecto personal o independiente, se arroja a un camino bastante sinuoso que demanda demasiado esfuerzo. Sin embargo, no importa, si la vocación prima por sobre todas las cosas, se puede batallar contra cualquier tipo de vicisitud que se avecine, si al fin y al cabo las piedras en el camino están en todos lados.

El dilema se suscita cuando las piedras se multiplican ni mucho menos se disipan. “Piedras” que afectan aún, al espíritu más emprendedor.

En Argentina existen numerosos medios autogestivos, desde revistas, diarios y hasta sitios de Internet, inclusive. Se trata de medios que no dependen de ninguna empresa multimediática que nuclee radios, publicaciones gráficas y programas televisivos. Tampoco dependen de las productoras, como tampoco de los sellos discográficos globales y de sus agentes de prensa.

En esa independencia se originan algunos problemas, que tal vez el lector ni conozca.

Caso festivales de música: Acreditarse a un festival de música en Argentina, es una tarea titánica para un medio chico. Después de enviar unos 15? mails a la productora la respuesta automática de todos los años es: “Los cupos para la prensa son limitados, es una pena pero no podemos acreditarte”. OK, tal vez dispongan de un magro presupuesto y por eso en la sala de prensa entren dos, tres, cuatro o cinco periodistas de medios nacionales. OK es entendible, si es real.

Sin embargo, al participar de los festivales, es común observar a más de cinco periodistas, amigos, modelos, “actores y actrices”, amigos. Entonces, parece una cargada, una jugarreta de mal gusto frente a un trabajador que lo único que busca es una oportunidad para cubrir un encuentro musical que no sucede todos los meses. Eso si, a la casilla de mail, te llega un spam inconmensurable de todos los eventos de la productora. Para eso si hay tiempo y espacio.

Caso coberturas o entrevistas a músicos internacionales: Otra gran “piedrita” más. Seguramente no es responsabilidad de los agentes de prensa en su totalidad, sino de los altos mandos dentro de sus empresas, pero lograr una entrevista con algún cantante o banda del exterior, no siempre es “moco de pavo”. Como si la burocracia fuera una propiedad intrínseca a las instituciones argentinas, ni siquiera las corporaciones o empresas quedan exentas de ellas. Los medios no se quedan atrás. Van otros 15, 12, 9? mails para concretar una entrevista. Y la respuesta es negativa. Y siempre a último momento. Otra jugarreta, otra muestra de incompetencia y otra falta de respeto con el periodista.

Un ejemplo de cómo debería trabajarse. Enviamos un mail a una productora de Europa, nos respondieron instantáneamente y con buenas nuevas. Excelente. ¡Así debería funcionar todo! –pensamos-

Así las cosas, el remo continúa, no se abandona por más que el panorama se enmarañe cada vez más.
Roberto Arlt escribió en una de sus “Aguafuertes porteñas”, es decir en sus crónicas periodísticas que publicaba en el diario El Mundo a fines de los años 30¨, un artículo titulado “Para ser periodista”, allí, fiel a su estilo, realizaba una furibunda crítica al ámbito periodístico: “1ra condición: “Ser un perfecto desvergonzado. 2da condición: Saber apenas leer y escribir. 3ra condición: Una audacia a toda prueba y una incompetencia asombrosa”.

Tal vez sea esa incompetencia asombrosa la que justamente, ensombrece cualquier labor periodística a afrontar. Sin embargo,  no detiene el espíritu, el espíritu de “remarla”, infinitamente.